Introducción
Cercanos al centenario de la
finalización de la Guerra de Marruecos (1911-1927) hemos localizado en el
Archivo Histórico Municipal de Manzanares unos interesantes documentos del
periodo 1923-1927, denominados "Expedientes generales de las
operaciones de reclutamiento y reemplazo del ejército", que nos muestran
con todo detalle cómo era el proceso de alistamiento de los manzanareños en los
años culminantes de este conflicto bélico.
Recordemos que en julio de 1921
ocurrió el Desastre de Annual, en el que se hundió todo el frente oriental en
la zona de Melilla y perecieron en torno a 12.000 españoles. La sorprendente
derrota de los españoles marcó el inicio del periodo de mayor esplendor de los
insurgentes rifeños. En septiembre de 1921 proclamaron la República del Rif,
liderada por Abd el-Krim, empezando a construir las instituciones propias de un
Estado independiente. En el plano militar, la presión continua de los rifeños
obligó a los españoles a realizar una arriesgada retirada, con numerosas bajas,
en la parte occidental de Ceuta para establecer una nueva zona defensiva más segura en
la denominada Línea Estella.
El curso de la guerra cambió a finales de 1924, tras los ataques de los rifeños al protectorado francés y la entrada en la guerra de este país. La nueva alianza franco-española posibilitó que en septiembre de 1925 se realizara el desembarco de Alhucemas en la retaguardia de la zona sublevada. Mientras los españoles avanzaban desde la cabeza de playa en la zona norte, los franceses, de forma coordinada iniciaron una ofensiva desde la zona sur del Rif. A partir de este momento, el progreso de las fuerzas españolas y francesas fue inexorable hasta que en julio de 1927 se rindieron los últimos líderes rifeños.
| Fuente: Wikipedia. |
El objetivo de este artículo es explicar
en detalle cómo se realizaba el reclutamiento en Manzanares en este complicado
contexto bélico. Seguiremos especialmente el expediente de 1923, incluyendo enlaces a las actas originales
digitalizadas correspondientes a cada parte del proceso. Proporcionaremos
interesantes y curiosos datos estadísticos sobre demografía, analfabetismo, altura media, etc. También
publicamos en un anexo al final del artículo todos los expedientes, en formato
digital, correspondientes a este periodo que se han conservado en el Archivo
Histórico Municipal.
Los expedientes de reclutamiento pueden ser de especial interés para aficionados a la genealogía por la gran cantidad de datos personales que incluyen y, también, para aquellos manzanareños que quieran conocer la suerte que corrieron sus antepasados en estos años tan críticos. Permítanme comentar, por ejemplo, que en el expediente de 1925 he localizado a mi abuelo Juan Buenasmañanas Cotillo, que finalmente fue destinado al norte de África participando en la guerra de Marruecos. Esta generación de manzanareños tuvo la mala fortuna de ser movilizada de nuevo en el año 1938, durante la Guerra Civil, por el bando republicano. Este fue de nuevo el caso de mi abuelo, que no solo participó en dos conflictos bélicos, sino que, además, terminó la Guerra Civil internado en un campo de prisioneros en Antequera.
| Portada del Expediente de reclutamiento de 1923 |
Tras esta breve introducción
histórica, entramos ya en el objetivo del artículo que es explicar cómo se
realizaba el reclutamiento. Para los lectores más veteranos, que aún tuvieron
que hacer el servicio militar obligatorio antes de su supresión en 2001, el
proceso que vamos a explicar les resultará muy familiar. La principal
diferencia es que mientras su servicio militar duraba nueve meses en un periodo
de paz, nuestros antepasados tenían que afrontar tres años en un ejército
sumido en una espantosa e impopular guerra en el norte de África.
| Fragmento del acta de alistamiento de 1923, en la que se pueden observar los datos de los cinco primeros mozos. |
Uno de los actos más importantes
de todo el proceso era el sorteo que se realizaba el tercer domingo del
mes de febrero. Era un acto público por el que se asignaba al azar un número a
cada mozo que le identificaba a lo largo de todos los trámites sucesivos. Como
veremos más adelante, este número era determinante para la suerte del mozo, ya que
cuanto más alto fuese, más posibilidad había de eludir el servicio militar. Los
resultados del sorteo de Manzanares están recogidos en el acta del sorteo de los mozos del 18 de febrero de 1923.
En su momento, consideramos que este fenómeno de relativo bajo analfabetismo podría tener una explicación en que en Manzanares había un mayor número de pequeños propietarios agrícolas frente a una menor presencia de jornaleros [3]. Por ejemplo, Manzanares tenía en 1911 un 35% de analfabetismo con un 36,75% de asalariados agrícolas (jornaleros, gañanes y pastores). Por contraposición, Tomelloso tenía un 58,95% de analfabetismo con un 70,26% de asalariados.
Esta hipótesis parece acertada ya que si analizamos el analfabetismo de los mozos en 1923 por profesiones (Tabla 3) encontramos valores más altos de la media entre pastores (60%), jornaleros (47,06%) y gañanes (36,36%) e inferiores entre los labradores (16%). En general, el sector primario acumulaba la mayor parte del analfabetismo: un 60,14% de los mozos trabajaban en la agricultura y ganadería, pero suponían un 84,85% de los analfabetos.
Una última conclusión que queremos destacar es el elevado número de alegaciones, hecho que es totalmente comprensible a tenor del incierto panorama que afrontaban los mozos que finalmente tuvieran que incorporarse a filas: tres años de servicio militar en un periodo de guerra. Un 45,64% de los mozos que acudieron al acto presentaron alegaciones. Las alegaciones se podrían agrupar en tres tipos (Tabla 4):
El principal motivo de alegación eran causas que hemos denominado socioeconómicas y, en este sentido, la Ley de 1912 recogía numerosas posibilidades de exención. Debemos tener en cuenta que estamos en un periodo en el que la asistencia social por parte del Estado era prácticamente inexistente, por lo que muchas familias podían acabar en la indigencia si los hijos en edad de trabajar se incorporaban al servicio militar. Por tanto, la Ley contemplaba la posibilidad de eludir la incorporación a filas de los mozos que tuvieran que mantener a familiares (padres, abuelos o hermanos huérfanos) que fueran pobres, impedidos o sexagenarios.
| Acta de clasificación y declaración del mozo Juan Antonio Fernández-Medina Granados en la que alega “ser hijo único de padre impedido para el trabajo y pobre” |
- “Pendiente de justificar” si el mozo alegaba algún motivo de exención y no presentaba la documentación que lo probase. Esto se aplicaba sobre todo a las exenciones que hemos denominado socioeconómicas.
- “Excluidos temporalmente del servicio”. Aquellos que presentaran enfermedades o inutilidades que pudieran curarse en un periodo menor de tres años o que tuvieran una talla, peso o capacidad torácica cercana al límite inferior. Los límites inferiores eran 1,54 cm para la altura, 50 kg para el peso y 0,78 centímetros de capacidad torácica.
- “Excluidos totalmente del servicio”. Aquellos que presentaran enfermedades o inutilidades que no pudieran curarse en un periodo menor de tres años o que tuvieran una talla, peso o capacidad torácica muy inferiores a los límites.
- “Exceptuados del servicio”. Aquellos que cumplieran las condiciones de las exenciones socioeconómicas.
- “Prófugos” si no se presentaban al acto de tallaje.
- “Soldados” si eran declarados útiles y no presentaban alegaciones.
- Acta de examen y resolución de expedientes del 18 de marzo de 1923:
Resolución de los expedientes de exenciones que habían quedado pendientes
en las actas anteriores del 4 y 5 de marzo.
- Resultados de las reclamaciones presentadas ante la Comisión Mixta de Reclutamiento: En este documento se resuelven todas las reclamaciones de los mozos de Manzanares presentadas ante la Comisión.
Juan Antonio Carrión Maeso, sargento del Regimiento de Caballería de Cazadores de Alcántara, falleció en combate de forma heroica en el monte Arruit durante el Desastre de Annual, noticia recogida en el periódico Vida Manchega del 11 de octubre de 1921. En unos momentos aciagos para el Ejército español, en plena desbandada y con todo el frente oriental hundiéndose, los cazadores de Alcántara destacaron por su valeroso comportamiento. El 23 de julio, para proteger la retirada de las tropas españolas en el cruce del río Igán, se enfrentaron a oleadas de rifeños en sucesivas cargas de caballería. Su sacrificio fue enorme, pues de los 691 jinetes que lo componían, 471 murieron, lo que supuso un 70% de bajas. En 2012 se concedió la Laureada de San Fernando, la más importante de las condecoraciones militares españolas, de forma colectiva al Regimiento de Caballería de Cazadores de Alcántara en reconocimiento del heroísmo mostrado en el río Igán.
| Cuadro Carga del río Igán, pintado por Augusto Ferrer-Dalmau. |
| Supervivientes del ataque al puesto avanzado de Kudia Tahar. El cuarto por la izquierda entre los que posan de pie es Ramón Caba. |
- Juan Antonio Cano Maeso, Regimiento de Infantería de Ceriñola nº42, caído en combate el 10 de julio de 1921 en Bergusayán.
- Juan Antonio Carrión Maeso, sargento del Regimiento de Caballería de Cazadores de Alcántara nº 14, caído en combate en el verano de 1921.
- Bernabé Núñez-Herrador Maldonado, Regimiento de Infantería de La Reina nº2, caído en combate el 14 de septiembre de 1921.
- Diego Guijarro Camacho, Regimiento de Infantería Guipúzcoa nº 53, caído el 14 de septiembre de 1921.
- José Gallego Guerrero, Regimiento de Infantería Wad Ras nº 50.
- José Giménez Álvarez, Regimiento de Infantería de Ceriñola nº 42.
- Matías Enrique Zúñiga, Regimiento de Infantería de Ceriñola nº 42.
- Enrique Cano López, Regimiento Mixto de Artillería de Melilla.
- Francisco Eugena Agarrabeitia, Intendencia, herido en Tizzi Azza y enterrado en Melilla.
- Martín Agarrabeitia Eugena
- Ildefonso Camacho Pinés, capitán del Grupo de Regulares nº4, caído en combate el 28 de abril de 1922 en Tazaraut.
- Santiago López de la Manzanara Sánchez de la Blanca, Regimiento de Infantería Covadonga nº40.
- Alfonso Carrión Díaz-Benito, Regimiento de Infantería Covadonga nº40.
- Francisco Manzanares Sánchez de la Blanca, Regimiento de Infantería Covadonga nº40.
- Francisco Rodríguez de la Paz López-Camacho, Regimiento de Infantería Covadonga nº40.
- Manuel Arroyo Sánchez-Carnerero, Regimiento de Infantería Covadonga nº40, desaparecido durante la evacuación de Dar-Mestafat el 21 de septiembre de 1924.
- Miguel Carrasco Solana, muerto por disentería el 27 de junio de 1928 en Villa Sanjurjo.
- Francisco Bustos Salas, muerto por tifus en Larache en 1928.
[1] MARTÍNEZ CARRIÓN, JOSÉ MIGUEL (2012): “La talla de los europeos, 1700-2000: ciclos, crecimiento y desigualdad”, en Investigaciones de Historia Económica, volumen 8, número 3, páginas 176-187.
[2] Instrucción alfabética de los mozos útiles del reemplazo de 1992. Publicado por el Instituto Nacional de Estadística.
[3] MAESO BUENASMAÑANAS, MIGUEL ÁNGEL (2020): La familia Pedrero, los constructores de los edificios más emblemáticos de Manzanares, Uno Editorial, 2ª edición, 250 pp.
[4] BERMÚDEZ GARCÍA-MORENO, ANTONIO (2021): Manzanares bajo el reinado de Alfonso XIII. 1902 - 1931, 2ª edición corregida y aumentada.
Anexo documental
Publicamos a continuación de forma íntegra en formato digital todos los expedientes correspondientes a este periodo que se han conservado en el Archivo Histórico Municipal.
- Expediente general de las operaciones de reclutamiento y reemplazo del ejército de 1923.
- Expediente general de las operaciones de reclutamiento y reemplazo del ejército de 1924.
- Expediente general de las operaciones de reclutamiento y reemplazo del ejército de 1925.
- Expediente general de las operaciones de reclutamiento y reemplazo del ejército de 1926.
- Expediente general de las operaciones de reclutamiento y reemplazo del ejército de 1927.













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